Escenas que siguen la luz del día
Crea escenas que acompañen el ritmo circadiano: tonos fríos para concentrarte, cálidos al anochecer. Al sincronizarlas con la orientación de ventanas, el sol hace parte del trabajo. Te sentirás mejor, ahorrarás vatios y limpiarás menos pantallas gracias a menores insectos atraídos.